En este momento estás viendo Sueño del bebé: ¿Tu bebé cumplió 6 meses y duerme peor? La verdad sobre sus despertares

Sueño del bebé: ¿Tu bebé cumplió 6 meses y duerme peor? La verdad sobre sus despertares

Si tu bebé ha cumplido seis meses y, de repente, parece dormir peor que antes, es natural que empieces a preocuparte.

Quizá se despierta varias veces por la noche, necesita tus brazos para volver a dormirse o reclama más contacto que hace unas semanas.

En esos momentos es fácil pensar que estás haciendo algo mal. Sin embargo, los despertares nocturnos de tu bebé no siempre indican que exista un problema.

Entre los 6 y los 8 meses de vida el sueño del bebé atraviesa una etapa de grandes cambios relacionados con su desarrollo.

En este artículohablaremos hacerca de cómo funciona el sueño de tu bebé durante el primer año de vida.

Comprender qué está ocurriendo puede ayudarte a acompañar mejor a tu bebé y a vivir esta etapa con mucha más tranquilidad y confianza.

¿Estás lista?
Comenzamos.

 

Entendiendo el sueño de tu bebé... y el por qué de sus despertares nocturnos

Antes de intentar buscar soluciones rápidas, merece la pena cambiar la forma de entender el sueño de tu bebé.

Con frecuencia interpretamos cada despertar como algo que hay que corregir cuanto antes. Sin embargo, durante el primer año de vida el sueño cambia continuamente porque el cerebro del bebé está madurando. Aparecen nuevos aprendizajes y su sistema nervioso sigue organizándose.

Por eso, cuando una familia viene a mi consulta por el sueño de su bebé, no observo solamente lo que ocurre durante la noche.

También es importante comprender cómo transcurre el día del bebé:

  • Cómo se regula,
  • La respuesta a los estímulos,
  • Cuál ha sido su historia desde el embarazo, el parto y el posparto y
  • Cómo está viviendo esta etapa toda la familia.

El sueño del bebé nunca ocurre de forma aislada. Es el resultado de muchos factores que se relacionan entre sí.

 

Las ventanas de sueño del bebé

Este concepto frecuentemente genera dudas.

Muchas familias buscan tablas para saber cuánto tiempo debería permanecer despierto su bebé antes de volver a dormir.

Sin embargo, es importante entender qué representan  realmente.

Durante las primeras semanas de vida un recién nacido todavía no tiene ventanas de sueño. Alterna pequeños periodos de vigilia con momentos de descanso porque su sistema nervioso aún está madurando y necesita dormir con mucha frecuencia.

Es alrededor de los cuatro o cinco meses cuando esos periodos de vigilia empiezan a alargarse y comienza a hablarse de ventanas de sueño.

Más que memorizar horarios, lo realmente importante es aprender a observar a tu bebé.

Cuando permanece despierto más tiempo del que su sistema nervioso puede gestionar, aumenta su nivel de activación y después le resulta mucho más difícil relajarse y conciliar el sueño.

Un bebé necesita irse a dormir cansado, pero no agotado.

Las señales que muestra —como bostezar, apartar la mirada, perder interés por el juego o buscar más contacto— suelen ofrecer mucha más información que cualquier tabla orientativa.

 

Los despertares nocturnos del bebé ¿Por qué se han intensificado?

Es muy frecuente que alrededor de los seis, siete u ocho meses los despertares nocturnos aumenten.

En muchos casos esto coincide con una etapa de importantes cambios en el desarrollo.

El bebé permanece más tiempo despierto, explora más el entorno, empieza a moverse con mayor autonomía y descubre nuevas formas de relacionarse con el mundo.

Todo ese aprendizaje también influye en su descanso.

Por eso…

Despertarse más veces no significa necesariamente que el sueño haya empeorado.

También es necesario observar cómo transcurre el día de tu bebé:

  • ¿Llega excesivamente activado al final de la tarde?
  • ¿Ha tenido oportunidades suficientes para descansar?
  • ¿Ha podido regularse entre momentos de actividad y de calma?

El sueño comienza a construirse desde que el bebé se despierta por la mañana, no únicamente cuando llega la noche.

 

¿Qué son las regresiones del sueño del bebé?

Es habitual escuchar hablar de las famosas regresiones del sueño.

Sin embargo, una forma diferente de entenderlas es pensar en ellas como crisis del desarrollo.

La palabra «regresión» puede dar la impresión de que el bebé está retrocediendo. Sin embargo, la mayoría de las veces ocurre justo lo contrario.

Su sistema nervioso se está reorganizando para afrontar una nueva etapa del desarrollo.

Durante estos periodos es frecuente que:

  • Necesite más contacto,
  • Le cueste más dormirse o
  • Reclame el pecho o el biberón con mayor frecuencia.
  • Todo ello puede formar parte de ese proceso de reorganización.

En lugar de intentar luchar contra esta etapa, resulta mucho más útil comprender qué está viviendo tu bebé y acompañarlo con calma, seguridad y regulación.

 

Sueño del bebé: Hábitos saludables

Cuando hablamos de hábitos saludables, no nos referimos únicamente a establecer una rutina antes de dormir.

El descanso comienza mucho antes.

Es importante observar cómo juega el bebé, cómo alterna actividad y descanso, cómo se mueve y cómo llega al final del día.

También conviene favorecer una transición tranquila entre la actividad y el momento de dormir.

Ese tiempo previo puede incluir:

  • Actividades relajadas,
  • Un baño,
  • Un masaje o
  • Momentos de juego tranquilo que ayuden a disminuir poco a poco el nivel de activación.

Más que crear rutinas rígidas, el objetivo es establecer una secuencia predecible de actividades y un entorno estable que aporte seguridad.

Los despertares nocturnos también forman parte de este proceso.

Cada uno puede responder a una necesidad distinta: alimentación, regulación emocional o simplemente comprobar que su figura de apego sigue presente.

Comprender qué necesita el bebé en cada momento resulta mucho más útil que responder siempre de la misma manera.

 

Sueño del bebé: Mitos y verdades sobre las rutinas de sueño

Alrededor del sueño del bebé existen muchas creencias que generan dudas e incluso culpa en las familias.

Una de las más habituales es pensar que un bebé de esta edad ya debería dormir toda la noche.

La realidad es que cada bebé madura a su propio ritmo y sus necesidades pueden ser muy diferentes.

Otro mito frecuente es creer que hay que enseñar al bebé a dormir solo

Y la realidad es que el sueño no se enseña.

El bebé madura y, mientras lo hace, necesita adultos que le acompañen para desarrollar poco a poco su capacidad de regularse y sentirse seguro.

También es habitual pensar que, si pide el pecho por la noche, es porque lo toma como un chupón.

En muchas ocasiones lo que busca es contacto, consuelo o regulación.

Por último, tampoco existe una única forma correcta de dormir, que el bebé duerma solo ni hacer siempre colecho son respuestas universales sobre cómo debe dormir el bebé.

Lo importante es tomar decisiones informadas, adaptadas a las necesidades del bebé y de la familia, garantizando siempre un descanso seguro.

 

5 Consejos para mejorar el sueño de tu bebé... y el de toda la familia

Te los comparto en el VIDEO que está debajo.

¡Que lo disfrutes!

Conclusiones

Si hay una idea que merece la pena recordar sobre el sueño del bebé, es que tu hijo no necesita que encuentres la rutina perfecta.

Lo que realmente necesita es que poco a poco aprendas a comprender qué está viviendo y qué puede necesitar en cada momento de su desarrollo.

Cuando cambia nuestra forma de entender el sueño infantil, también cambia nuestra manera de acompañarlo.

Y con ello llegan más tranquilidad, más confianza y menos culpa para toda la familia.

 

👩‍🍼 Si estás decidida a ayudar a tu hijo a mejorar su sueño (y el de toda la familia) te invito a dar el siguiente paso 👇

Mira toda la información del PROGRAMA PERSONALIZADO INTEGRAL PARA EL DESCANSO INFANTIL → CLICK AQUÍ.

 

Si este contenido te ha sido útil, por favor, compártelo con las parejas de padres que conozcas, y que sepas que les va a servir.

Un abrazo enorme, y nos vemos en el próximo artículo.

Eduvigis.